Las autoridades de Guatemala activaron este martes la alerta roja en las zonas impactadas por la actividad del Volcán de Fuego, luego de que el fenómeno incrementara su intensidad durante las últimas horas.
La medida representa el nivel más alto de riesgo y busca reforzar las acciones de protección para las comunidades ubicadas en las cercanías del volcán, localizado a unos 35 kilómetros de la capital del país.
La fase eruptiva comenzó el lunes por la mañana y durante la noche se registró un aumento en la expulsión de lava, gases y columnas de ceniza.
Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni fallecidas; sin embargo, unas 500 personas fueron evacuadas de manera preventiva de comunidades cercanas para reducir riesgos mientras continúa la actividad del coloso.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres declaró el estado de emergencia en los departamentos de Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla, una región donde viven alrededor de 1.6 millones de habitantes.
La caída de ceniza se concentra por ahora en cinco municipios. Las autoridades también informaron que la carretera hacia Antigua Guatemala volvió a operar, mientras que el Aeropuerto Internacional de Ciudad de Guatemala mantiene sus actividades sin afectaciones.
La secretaria ejecutiva de Conred, Claudinne Ogaldes, hizo un llamado a las personas que consideren que su vivienda se encuentra en una zona de riesgo para trasladarse de forma voluntaria a los albergues habilitados, donde se brinda atención y resguardo mientras persista la actividad volcánica.
El Instituto de Vulcanología añadió que durante las últimas 24 horas se detectaron 34 sismos, la mayoría localizados en el océano Pacífico y en áreas cercanas a la costa de Escuintla, por lo que continúan las labores de monitoreo en la región.




