La población de jaguares en la sierra de Guerrero registra una recuperación importante y actualmente se estima en alrededor de 300 ejemplares, informó Fernando Ruiz-Gutiérrez, presidente de Wild Felids Conservation México A. C. El especialista destacó que, tras 17 años de monitoreo, la cifra pasó de aproximadamente 100 felinos registrados en 2010 a entre 300 y 304 en 2024, resultado tanto de la reproducción de la especie como del perfeccionamiento en las técnicas de monitoreo.
Con el objetivo de fortalecer la conservación del felino más grande de América, especialistas reactivaron el proyecto de fototrampeo y anunciaron la instalación de nuevas cámaras en distintos puntos de la sierra de Guerrero. El programa abarcará una superficie de 500 kilómetros cuadrados durante los próximos dos años, permitiendo dar seguimiento permanente a la fauna silvestre de la región.
Ruiz-Gutiérrez explicó que hasta el momento ya fueron colocadas diez cámaras y, en los próximos días, se instalarán nuevos equipos hasta alcanzar un total de 50 dispositivos distribuidos desde la sierra de Tecpan de Galeana hasta la de Chilpancingo. El monitoreo no solo estará enfocado en el jaguar, sino también en especies como el puma, el ocelote y el conejo de Omiltemi, cuya presencia en estado silvestre no había sido documentada durante cerca de un siglo.
Los registros obtenidos mediante esta tecnología han permitido identificar ejemplares que no solo atraviesan la zona, sino que permanecen de forma estable en diferentes regiones de la entidad. De acuerdo con las brigadas comunitarias respaldadas por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), existe presencia constante de jaguares en la sierra de Petatlán, Tecpan de Galeana, Ajuchitlán del Progreso, Atoyac y Coyuca de Benítez.
El proyecto también contempla la creación de un amplio corredor biológico que conecte la sierra de Petatlán con Chilpancingo, estrategia que busca garantizar la movilidad de la especie y preservar las condiciones necesarias para su supervivencia a largo plazo.
El especialista advirtió que la permanencia del jaguar dependerá de la conservación de su hábitat, por lo que llamó a evitar la cacería furtiva, los incendios forestales y la fragmentación de los ecosistemas, factores que representan las principales amenazas para esta especie.
Además del seguimiento al jaguar, el monitoreo ha permitido documentar la presencia de 29 especies de mamíferos medianos y grandes, así como alrededor de 60 especies de aves, confirmando la relevancia ecológica de la sierra de Guerrero como uno de los principales refugios de biodiversidad en el país.
Ruiz-Gutiérrez subrayó que, aunque la población del jaguar muestra una tendencia positiva, sigue siendo reducida, por lo que mantener las acciones de conservación será fundamental para asegurar que la especie continúe reproduciéndose y ocupando su territorio de manera natural.





