Acapulco recupera su historia con Filipinas y reaviva el legado del Galeón de Manila

La relación histórica entre Acapulco y Filipinas volvió a ocupar un lugar destacado dentro de la agenda cultural del puerto con las actividades por el Día Internacional del Galeón de Manila, encuentro que reunió al Gobierno Municipal, representantes de la República de Filipinas y al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Como parte de la jornada, en las instalaciones de Cinépolis Galerías Diana se proyectó Magallanes, película del director filipino Lav Diaz que recrea la expedición encabezada por Fernando de Magallanes, su llegada a Filipinas en 1521 y los acontecimientos que posteriormente dieron paso a una de las rutas comerciales más importantes entre Asia y América.

Desde la Dirección de Cultura, Christopher Brito Salgado detalló que las actividades comenzaron el martes en Chilpancingo con la presentación del libro Acapulco, un paraíso en el sur. Una ciudad en constante movimiento, además de un concierto ofrecido por la Academia de Música Scherzo.

Para el funcionario, recordar el Galeón de Manila significa también reconocer una parte esencial de la identidad acapulqueña, debido a que el intercambio con Asia dejó huellas que todavía pueden encontrarse en las tradiciones, la gastronomía y diversas manifestaciones culturales del puerto.

Durante más de 250 años, Acapulco desempeñó una función estratégica como punto de conexión entre dos continentes. Su ubicación permitió el movimiento de mercancías, personas, conocimientos y expresiones culturales, generando una influencia que permanece presente en distintos aspectos de la vida de la ciudad.

A su vez, el director del Centro INAH Guerrero, Héctor Romeo Torres Calderón, destacó la importancia de que las instituciones culturales participen en estas conmemoraciones, al considerar que contribuyen a preservar y transmitir el conocimiento sobre los acontecimientos históricos que contribuyeron a formar la identidad de Acapulco y de México.

En representación de la Embajada de la República de Filipinas en México, la segunda secretaria y cónsul Marisa R. Winkler ofreció una introducción a la cinta Magallanes, centrada en la expedición realizada por Fernando de Magallanes bajo las órdenes de la Corona española y su llegada al archipiélago filipino en 1521.

A través de la producción cinematográfica se abordan temas como la ambición, la religión, la conquista y los conflictos entre los expedicionarios europeos y las comunidades que encontraron durante su recorrido. Este proceso histórico antecedió al establecimiento, en 1565, de la ruta del Galeón de Manila, que conectó comercialmente Filipinas con Acapulco.

La exhibición permitió al público acercarse a uno de los capítulos que comparten las historias de México y Filipinas, además de generar una reflexión sobre los procesos de conquista, los intercambios entre culturas y las consecuencias que aquella conexión marítima dejó en la identidad del puerto guerrerense.

El programa también contempló un encuentro gastronómico. El chef Eduardo Palazuelos presentó la muestra que se realizará en el restaurante Zibú, donde las cocinas mexicana y filipina se combinarán en una propuesta contemporánea inspirada en los vínculos creados a través del Galeón de Manila.

Más allá de la actividad comercial que alguna vez conectó a ambos territorios, la conmemoración permitió destacar una herencia que continúa presente en Acapulco mediante sus expresiones sociales, culturales y gastronómicas. Con estas acciones, el Gobierno Municipal busca mantener vigente el conocimiento sobre el patrimonio histórico del puerto y su papel como punto de encuentro entre México y Asia.

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Redacción
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