Habitantes de comunidades serranas de Coyuca de Catalán expresaron su preocupación ante el retiro del operativo de seguridad que se había desplegado en la región después de los ataques atribuidos a un grupo delincuencial, en los que fueron utilizados drones para lanzar explosivos contra poblaciones. Advirtieron que, sin la presencia de corporaciones policiales y militares, las familias nuevamente podrían quedar expuestas a hechos de violencia.
La alerta aumentó luego de que el comisario del ejido Guajes de Ayala informara que, durante un recorrido por caminos de la zona, fue localizado un punto que presuntamente era utilizado para fabricar artefactos explosivos. En el lugar encontraron más de 100 kilogramos de pólvora, además de cilindros metálicos que podrían ser empleados para la elaboración de bombas caseras.
A través de un documento dirigido a los gobiernos federal, estatal y municipal, el representante ejidal señaló que existe preocupación por un posible nuevo avance de La Familia Michoacana hacia esta parte del municipio. Según la advertencia, el grupo estaría intentando recuperar posiciones estratégicas desde las cuales podría emprender nuevas agresiones contra los pobladores.
La preocupación también se sustenta en imágenes obtenidas mediante drones, en las que presuntamente se observan caravanas de vehículos con civiles armados que habrían llegado a la comunidad de Mesas del Guayabo, localizada aproximadamente a 10 kilómetros en línea recta de Guajes de Ayala.
Hernández Peñaloza sostuvo que el escenario representa una amenaza para cientos de familias, particularmente para mujeres, niñas, niños y adultos mayores, quienes permanecen con temor ante la posible presencia de personas armadas en las inmediaciones de sus comunidades.
Ante este panorama, el presidente ejidal afirmó que los pobladores se encuentran en una situación de indefensión frente a una eventual agresión y solicitó nuevamente el envío de elementos de seguridad federales y estatales para prevenir una incursión, ataque o enfrentamiento.
Los habitantes insistieron en que los hechos registrados en la zona no deben ser considerados acontecimientos aislados, pues forman parte de un contexto de hostigamiento que, señalaron, ha alterado de manera constante la tranquilidad y seguridad de las comunidades serranas de Coyuca de Catalán.




