Integrantes de organizaciones ambientalistas de Acapulco anunciaron que presentarán una denuncia formal ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para solicitar la suspensión de un desarrollo habitacional que se construye en Playa Mimosa, al considerar que las obras podrían representar un presunto ecocidio dentro de un Área Natural Protegida.
La inconformidad surgió luego de la difusión de videos en redes sociales que muestran la presencia de maquinaria pesada trabajando en la zona. Activistas denunciaron la tala de diversos árboles y la alteración del entorno natural del refugio de flora y fauna conocido como “La Mimosa”, un espacio que mantiene un uso de suelo destinado a la protección y conservación ambiental.
De acuerdo con el ambientalista Carlos Núñez, el área presenta además condiciones de riesgo para futuras construcciones, ya que los efectos ocasionados por los huracanes Otis y John provocaron erosión y afectaciones en el terreno. “Son terrenos inseguros para los que quieran habitar; de hecho, en Otis hubo erosión de la tierra y en John”, advirtió.
Fuentes vinculadas al movimiento ambiental señalaron que realizaron una revisión de documentos oficiales y de instrumentos de planeación territorial, sin encontrar registros públicos que acrediten cambios en el uso de suelo ni autorizaciones específicas para el proyecto habitacional que actualmente se desarrolla en el lugar.
Asimismo, los activistas indicaron que tampoco localizaron información relacionada con una Manifestación de Impacto Ambiental o estudios técnicos que permitan evaluar las posibles afectaciones al ecosistema costero, considerado una barrera natural ante fenómenos meteorológicos y hábitat de diversas especies de flora y fauna.
Ante esta situación, la denuncia ante la PROFEPA buscará que se realice una inspección para verificar la legalidad de las obras, la existencia de permisos ambientales y el cumplimiento de la normatividad vigente en materia ecológica. Además, solicitarán la intervención de autoridades estatales y municipales para esclarecer las condiciones bajo las cuales fue autorizado el proyecto.
Hasta el momento, los responsables de la construcción no han emitido una postura pública sobre los señalamientos realizados por los grupos ambientalistas. La controversia se suma a otros conflictos registrados en Acapulco relacionados con desarrollos inmobiliarios en zonas con alto valor ecológico y de conservación ambiental.






