Con un despliegue superior a mil 200 elementos de seguridad federal y estatal, los gobiernos de Guerrero y de la Federación aseguraron que la región de la Montaña Baja permanece bajo vigilancia permanente y sin nuevos hechos de violencia registrados en las comunidades intervenidas.
La Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz informó que continúan las labores conjuntas de seguridad, atención social y procuración de justicia, con el objetivo de mantener la estabilidad en esta zona del estado, considerada prioritaria por las autoridades.
Como parte del operativo, permanecen activos elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Policía Estatal, además de 12 Bases de Operaciones Interinstitucionales instaladas en corredores estratégicos y localidades de la región para reforzar la presencia institucional.
De acuerdo con el informe oficial, también se mantiene comunicación constante con alcaldes, alcaldesas, comisarios y representantes comunitarios para dar seguimiento a las acciones implementadas y fortalecer los acuerdos entre autoridades y habitantes.
Las autoridades estatales señalaron que, desde el inicio de la intervención en la Montaña Baja, no se han presentado nuevos episodios de violencia, pese a versiones difundidas en redes sociales que, afirmaron, fueron desmentidas de manera oportuna.
En paralelo a las acciones de seguridad, el gobierno destacó la realización de una Feria Integral de Servicios el pasado 21 de mayo, en la que participaron 31 dependencias federales y estatales para brindar atención médica, asistencia social y programas de bienestar a más de 2 mil habitantes.
Asimismo, se anunció que los próximos 2 y 4 de junio se llevará a cabo el Tianguis del Bienestar en distintas comunidades de la región, como parte de la estrategia de apoyo social impulsada por las autoridades.
En materia de justicia, la Fiscalía General de la República y la Fiscalía General del Estado continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos ocurridos recientemente en la zona y proceder contra quienes resulten responsables de actos que afectaron a la población.
Durante la misma jornada, nueve presidentes municipales manifestaron su respaldo a la alcaldesa de Chilapa de Álvarez y anunciaron su salida de la Mesa de Coordinación para la Construcción de Paz estatal, al señalar falta de atención efectiva a sus planteamientos y peticiones de seguridad.
Por su parte, el Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello cuestionó la decisión de los ediles, al considerar que abandonar estos espacios de diálogo debilita la coordinación institucional frente a la crisis de inseguridad que enfrenta Guerrero.
La organización reconoció el descontento de las autoridades municipales por la falta de resultados, aunque advirtió que la solución requiere fortalecer la cooperación entre los distintos niveles de gobierno y no romper los mecanismos de coordinación establecidos.





